sábado, 29 de enero de 2011

Artículo: La causa manga cala en la capital (España)

Desde La Opinión de Tenerife de España publican este artículo:

La causa manga cala en la capital

Un buen número de jóvenes de Santa Cruz vive en una realidad paralela llena de héroes, villanos, dioses y monstruos. Estos personajes han salido a la calle vomitados desde las páginas de los cómics o a través de la pantalla de televisión. Son aficionados a lo que popularmente se conoce como cultura manga y en la capital tinerfeña ya disponen de tiendas, asociaciones, revistas digitales y grupos muy bien organizados. Algunas veces se les puede ver vestidos de forma llamativa por las calles de la ciudad aportando color y originalidad. Rehuyen el término friki y aseguran que abarcan todo tipo de estratos culturales, edades y niveles económicos. Los fans en Santa Cruz pueden sumar ya las 2.000 personas.

NOÉ RAMÓN / SANTA CRUZ DE TENERIFE En el sótano de la tienda Krypton Cómics de Ramón y Cajal existe una dimensión paralela. Aquí se ha formado la asociación Otaku que ha conseguido ya organizar varias convenciones en el Recinto Ferial, donde consiguen reunir hasta 20.000 personas, editan la revista digital Tokyo Station e incluso se imparten clases de japonés. Todo un submundo y una cultura llena de aficionados absolutamente entregados a la causa. Mauri Rodríguez es el vicepresidente de la asociación, Carlos Yanes el secretario y Laura Martín ejerce de directora de una lograda revista digital.

Como una especie de universo a pequeña escala el movimiento manga se expande y retrotrae sobre si mismo. Se alimenta de las posibilidades casi infinitas de internet y a la vez encuentra sentido con las tiendas y asociaciones como éstas que los ponen en contacto directo. "¿Tu veías Marco de pequeño?. Pues te gusta el manga", dice Rodríguez. Los aficionados a este movimiento han elaborado todo un vocabulario lleno de definiciones y matices en el que se pierden el común de los mortales.

Ellos explican la popularidad de esta cultura "como una afición más. Con el auge de Internet ahora es más fácil acceder a todo esto. Hasta sin quererlo hoy conoces dibujos animados o cómics manga", señala Laura. Muchos de estos aficionados también han acabado perdiendo la vergüenza. Desechan el estereotipo que se tiene de ellos como una persona introvertida que no sale de su mundo ni se socializa. Más raros creen que es un hincha dominguero de fútbol, ataviado con la camisa del tete. "Ellos miran mal a un chico que una vez al año va a un salón de manga cuando ellos están vestidos de payasos todas las semanas", dice Rodríguez.

Convenciones
En las convenciones que organizan, por ejemplo en el Recinto Ferial, se disfrazan de sus personajes de cómic favoritos e incluso los imitan. En este caso se trata de cosplay, cuyo equipo mínimo puede llegar a costar 1.000 euros.

Laura se aficionó a la cultura manga después de escuchar una cinta de música japonesa cuando era una niña. Colecciona muñecas japonesas y edita de forma periódica una revista digital de más de cien páginas, con un diseño muy profesional sobre Japón y su cultura. Cathaysa tiene apenas 14 años pero parece tener muy claros sus gustos y vocación. En la mañana de ayer sábado se paseaba por Santa Cruz ataviada con una llamativa ropa. No es exactamente manga sino lo que han dado en llamar visual kei. Se considera fan del movimiento manga y tomó conocimiento con este mundo desde los 6 años por influencia de su hermana mayor. Los cómics que más le gustan son los de Tonadora y los de romances.

Internet ha multiplicado por mil las posibilidades de interactuar entre los fans y de explorar este mundo de posibilidades infinitas. Tantas como la imaginación. Cree que sobre todo lo que defienden es "un estilo de vida" que se plasma en la forma de vestir o de enfrentarse al mundo.

Los gastos en ropa son elevados. En gran parte la adquieren por internet pero gracias a las tiendas abiertas durante los últimos años en Santa Cruz, y especialmente en la calle Ramón y Cajal, ahora lo pueden tener todo más a mano. Los dormitorios de los aficionados a este estilo de vida se han convertido en auténticos santuarios repletos de pósters, muñecos y continuas referencias al mundo manga.

Cuando pasean por las calles la gente los observa como si fueran extraterrestres pero esta actitud lo único que hace es reafirmarles. Algunos sólo se visten de forma llamativa los fines de semana pero otros prefieren dar la cara todos los días y en todas las situaciones. A su lado pasea Garoe, otro joven de 14 años. Pese a que a los ojos de un profano también se le pueda incluir en el mundo manga él rápidamente matiza que en realidad es un heavy y más concretamente un aficionado al death metal. Su estudiado desaliño le cuesta mucho dinero al mes. "Más de lo que tengo", matiza. Desde la asociación Otaku se pone como prueba de la amplitud social de este movimiento que cuentan con alrededor de 50 socios en Ofra, un barrio tradicionalmente obrero. Toda esta cultura es más asequible desde que se puede acceder de internet. Aquí es posible piratear cómics o consultarlos en la biblioteca de la misma asociación. La gama de productos también es casi infinita y para todos los bolsillos. Desde figuras de 5.000 euros hasta otras de 9. "Tenemos asumida la piratería porque este es un producto caro. Yo también he pirateado", admite Rodríguez.

Fuente: La Opinión de Tenerife: http://www.laopinion.es/tenerife/2011/01/23/causa-manga-cala-capital/326334.html

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